martes, 29 de septiembre de 2015

TUBES Y PORNO GRATIS

La palabra tube, en inglés, tiene muchas acepciones, una de las cuales la de “televisión”, aunque en argot. No es de extrañar, pues, que tantos portales de vídeos contengan en su nombre esta palabra, si bien no es ningún secreto que la inspiración de la que beben es cierto portal de vídeos conocido alrededor del mundo.

Pero poco porno encontraremos en aquel sitio, de hecho solo desde hace muy poco permite mostrar pechos, y con los genitales aún hay que buscar subterfugio. Los grandes tubes del porno son otros, y aunque se basan en los mismos principios nos muestran vídeos en los que no encontraremos gatitos haciendo monerías y no peliculas porno, ni gente pegándose guarrazos, sino gente desnuda pasándoselo bien de otras formas.

El negocio del “tube” XXX

Estos tubes o portales se benefician de la gran revolución que ha supuesto internet en cuanto a distribución de contenidos. Ya no hay que desplazarse para encontrar porno, ni comprar por catálogo dando como dirección un apartado de correos. Solamente es necesario buscar, saber encontrar y dar unos cuantos clics para disfrutar de vídeos para adultos sin necesidad de pagar siquiera.

videos porno gratis


Los portales de vídeos, tanto si son porno como si no, suelen estar estructurados por temas, canales, etc. Por lo tanto, si nos gusta el porno pero hay categorías que nos dan igual o que directamente se alejan de lo que nos pone y provocan el efecto contrario, simplemente hay que usar el buscador y poner las palabras clave que nos darán los resultados que esperamos, como por ejemplo “amateur”, “vecinas”, “gay”, “voyeur” o “pillados”, entre muchísimas otras. Incluso las mujeres, que teóricamente no consumen porno gratis, pueden encontrar allí lo que más les gusta.

Algunas de estas palabras se corresponderán con categorías concretas, mientras que otras hacen referencia a gustos muy específicos que tenemos, pero de los que, aunque nos sorprenda, hay muchos vídeos. En ocasiones podemos pensar que tenemos un problema, que nos excita sexualmente algo que no es normal, pero no es así: en estos portales descubriremos que no estamos solos en el mundo, y que otros han grabado y han subido material para que podamos satisfacer nuestras fantasías, no tan oscuras como creíamos.

Pero ojo, que hay de todo en este mundo. A veces estamos solos en casa y nos damos cuenta de que tenemos “ganas”, de que nos apetece masturbarnos viendo vídeos, y hasta ahora no solíamos usar la red de redes, o sí pero queremos cambiar de aires. Hay tantísimos portales de vídeos y relatos eroticos que podemos perder mucho tiempo escarbando la basura, así que necesitaremos un período de búsqueda y selección.

No sirve con recurrir siempre a la misma, la famosa, la que nos recomendó un amigo. Cada uno tiene sus gustos y puede que nuestro portal sea favorito sea uno que ninguno de nuestros colegas conoce. O nos proporciona un material que jamás reconoceríamos en público que nos interesa lo más mínimo.

Así pues, hay que buscar, pero hay que hacerlo bien y tener paciencia. Nos encontraremos sitios con unos vídeos de alta definición y calidad tremenda... pero de pago. En otros, completamente gratuitos, nos daremos cuenta de que la mitad de los contenidos, al ser amateur, se ven bastante mal o están grabados sin ningún tipo de criterio artístico –por ejemplo, una pareja haciéndolo en la postura del misionero pero con los cuerpos tapándose mutuamente, por lo que no se ve nada-.

En otras ocasiones encontraremos vídeos buenísimos y gratuitos... pero mezclados con otros que ni siquiera son necesariamente de sexo, o peor: lo son, pero en ellos se muestran cosas no aptas para todos los gustos, por no decir desagradables. Lo peor de todo: encontrar un portal aparentemente muy bueno, pero que no se actualiza, por lo que nos tocará “repetir” o abandonarlo.


Lo ideal sería una página gratuita, con variedad, actualizaciones frecuentes, alta definición o casi, una buena base de datos, un buscador preciso y un diseño que nos facilite las cosas cuando estemos salidos y queramos ir al grano. Y existe, ahí está, pero hay que saberla encontrar. Quizá en las primeras sesiones perderemos bastante el tiempo y nos tendremos que conformar con un vídeo del montón, pero con el tiempo encontraremos lo que buscamos, y a memorizarlo: nada de guardar en favoritos, que nunca se sabe quién puede encontrarlo.